Compra online en Tusitala

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Servimos libros a domicilio en toda España por mensajería, en 48 horas tendrás el libro en casa y sin gastos de envío*. Podemos enviarte la mayoría de los títulos que tenemos en la librería, y también muchos más gracias a Libelista, la red de librerías independientes que apoya el comercio de proximidad.

Entra en www.libelista.com, regístrate y selecciona la librería Tusitala como «librería beneficiada». Podrás adquirir libros tanto en papel como en formato electrónico y recibirlos en tu casa, o recogerlos en Tusitala durante nuestro horario comercial.

Otra opción, si prefieres que te asesoremos para realizar la compra, es escribirnos por email a info@libreriatusitala.es o por whatsapp al 678264853. Te indicaremos si el libro que te interesa está disponible, y cómo confirmar el pedido. También puedes pedirnos recomendaciones de lectura, que para eso estamos ;-)

¡Gracias por seguir ahí, amig@ de Tusitala!

* Sin gastos de envío para pedidos a recoger en Tusitala o para compras superiores a 60 euros. Si el importe es inferior, hay que añadir 3,80 euros en concepto de gastos de envío

Bienvenid@s a Tusitala

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Tusitala, «el que cuenta historias», es el nombre que los nativos de la isla de Samoa dieron a Robert Louis Stevenson. En la librería Tusitala contamos muchas, muchas historias, y ponemos a vuestra disposición toda clase de tesoros y de islas literarias.

Nuestro horario de apertura es de lunes a viernes de 10:00 a 13:30 y de 17:30 a 20:30 horas, y los sábados de 10:30 a 14:00 horas. Estamos en la calle Meléndez Valdés 6, en el Casco Antiguo de Badajoz.

La librería Tusitala recibió en abril de 2015 el Premio al Fomento de la Lectura otorgado por la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura, y en enero de 2016 ha sido destacada por la Guía Repsol como una de las 10 librerías con encanto de España.

Pulsa aquí para saber más sobre la librería Tusitala.

Feria del Libro 2020

Del 11 al 20 de septiembre se celebra la Feria del Libro de Badajoz, en el Paseo de San Francisco, en horario de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00 horas. Te invitamos a visitar la caseta de la librería Tusitala y te recordamos que, durante toda la feria, ofrecemos un 10% de descuento.

Tendremos a vuestra disposición toda clase de libros ilustrados, novela, literatura infantil y cómics.

En este enlace está disponible el programa completo de la feria del libro con la relación de presentaciones y autores invitados.

¡Te esperamos en la Feria del Libro!

Presentamos Sarajevo Pain

El próximo jueves 30 de julio, a partir de las 20:30 horas, presentamos la novela gráfica Sarajevo Pain. Contaremos con la presencia de su autor, Fidel Martínez, acompañado por el fotógrafo Francisco Miguel Sánchez Rueda, y por el editor Cisco Bellabestia. La presentación tendrá lugar en el patio del Museo de la Ciudad «Luis de Morales» (Plaza de Santa María, Badajoz).

Sarajevo Pain es la nueva obra de Fidel Martínez, publicada por Norma Editorial. De ella ha dicho el periodista y presidente de Reporteros Sin Fronteras, Alfonso Armada: «Yo recuerdo lo que allí viví como si fuera como esta historieta en blanco y negro, historias encadenadas como el mal que no aprendemos a extirpar de nosotros». Y en palabras del escritor Jorge Carrión: «Fidel Martínez narra la historia arrebatadora y terrible de un francotirador en Sarajevo. Una exploración muy seria de las violencias de la mitología y de la historia, que da voz y sueños a sus víctimas».

Más información sobre el autor y su obra en este enlace.

Celebra el Día del Libro en Tusitala

Celebramos el Día del Libro el próximo jueves 23 de julio, fecha escogida por el gremio de librerías para la celebración alternativa y presencial del Día del Libro, ante la imposibilidad de hacerlo en la fecha habitual del 23 de abril.

Durante todo el día 23 de julio, realizamos un 10% de descuento en todos los libros y artículos a la venta en Tusitala.

A las 12:00 del mediodía estrenamos un nuevo cuentacuentos online a cargo de la profesora de música Ana Moríñigo, en esta ocasión en torno al cuento Monstruo azul. El estreno puede verse en este enlace.

Y además, a lo largo del día daremos a conocer en nuestra página de Facebook el relato ganador del Certamen de Microrrelatos “Día del Libro, homenaje a Quintín Montero”, cuyos textos finalistas podéis leer en este enlace.

¡Os esperamos!

Postdata: recordad también que seguimos realizando pedidos a domicilio por mensajería a toda España: para saber cómo encargarnos libros, consulta este enlace.


Recomendaciones veraniegas VII

Ya llevamos siete años seguidos ofreciendo una serie de recomendaciones literarias para las vacaciones estivales, época siempre propicia para la lectura. Y este año, a pesar de las pandemias y de los “amazones”, también queremos que Tusitala os acompañe durante el verano:

Un viejo que leía novelas de amor, de Luis Sepúlveda. A este escritor chileno afincado en Asturias se lo llevó el maldito Covid en abril, pero ningún virus nos debe impedir disfrutar de su obra más conocida y celebrada, Un viejo que leía novelas de amor. En ella, seguiremos la peripecia vital de Antonio José Bolívar Proaño, un pobre campesino con nombre de rico hacendado que conoce la selva y a sus habitantes indígenas como si formara parte de ambos. Una novela corta que sus lectores quisiéramos que hubiera sido mucho más extensa, tanto como Cien años de soledad, con la que comparte la misma visión del mundo y la misma pasión por contar historias. Como Tusitala.

 –Greta Thunberg, de Anke Weckmann y María Isabel Sánchez Vegara. En su colección de biografías infantiles Pequeña & grande, la editorial Alba nos presenta, a modo de cuento, a destacadas figuras públicas con las que aprender e identificarse. Tras dedicar anteriores libros de la colección a personajes ilustres como Simone de Beauvoir, Gloria Fuertes o Federico García Lorca, ahora llega el turno de Greta Thunberg, esa adolescente sueca que no se cansa de recordarnos que solo tenemos un planeta para vivir, y que lo estamos destruyendo.

El infinito en un junco, de Irene Vallejo. Con el subtítulo La invención de los libros en el mundo antiguo, este ensayo publicado por Siruela recibió hace unos meses el Premio Ojo Crítico, y desde entonces no para de recomendarse y leerse y reeditarse, gracias a esa magia literaria que a veces reduce al ridículo a las campañas de marketing y demás trucos de ilusionista. La filóloga Irene Vallejo ofrece en su libro sobre libros una larga oda al poder de la literatura, un canto que no es fúnebre sino que sigue celebrando el éxito secular de ese artefacto insuperable llamado libro. Y lo hace narrando, contando historias, otra vez como Tusitala: El infinito en un junco nos lleva de siglo en siglo, de civilización en civilización, para hacernos redescubrir que el amor por los libros no tiene límites, y que caminamos a hombros de gigantes.

Pandemia, de Slavoj Žižek. Hemos sido protagonistas de una distopía, hemos padecido el fin del mundo, y a pesar de ello nos puede la tentación de seguir corriendo como si nada hubiera pasado, sin siquiera parar un instante a preguntarnos qué ha ocurrido realmente y cómo debemos enfrentar el futuro. Por fortuna, para hacer preguntas tenemos a la filosofía, y a Slavoj Žižek, que ha sido de los primeros intelectuales en publicar una serie de reflexiones en torno a la pandemia. En este breve ensayo que edita Anagrama, el mordaz filósofo esloveno propone un cambio de paradigma que nos permita salir con dignidad y esperanza de esta crisis.

Sarajevo Pain, de Fidel Martínez. Tras firmar varias obras también relacionadas con conflictos bélicos, como Cuerda de presas y Fuga de la muerte, el historietista sevillano residente en Badajoz nos ofrece un mosaico de Sarajevo durante el cruento asedio que sufrió la ciudad, sitiada por las tropas serbias a lo largo de 4 años. Un francotirador, un niño lector de cómics y un pintor son algunos de los habitantes de Sarajevo que Fidel Martínez ha escogido para dibujar con su inconfundible y sombrío trazo, en esta novela gráfica cuya publicación Norma Editorial tuvo que aplazar debido al estado de alarma y que, al fin, llega a las librerías en el mes de julio.

Puedes comprar a domicilio estos libros y muchos más en libelista.com (no olvides escoger la librería Tusitala al registrarte) o través de whatsapp en el 678 264 853

Tus libros de texto en Tusitala

RESERVA TUS LIBROS DE TEXTO EN TUSITALA CON UN 5% DE DESCUENTO

En librería Tusitala puedes reservar los libros de texto de tus hij@s para el curso 2020-2021.

Servimos libros de todos los ciclos educativos y de todas las editoriales. Además, realizamos un descuento del 5% en cualquier compra de libros de texto.

Para realizar las reservas o resolver cualquier duda, contacta con nosotros en info@libreriatusitala.es o en el teléfono 678 264 853

De vuelta a Tusitala

«Vuelvo a Tusitala, tras estos meses de encierro, a por unos libros, a por un poco de consuelo. Hay entre los libreros un halo que les es propio, un algo indefinido que se sitúa entre la bondad, el romanticismo, el civismo, el idealismo, no sé, pero hay que ser de otra pasta, de una gran heroicidad para hacer ese trabajo con tanta entrega, con tanto amor por el oficio, con todo prácticamente en contra».

Un artículo del escritor Carlos Reymán Güera – Fotos Laura Enrech

Iba yo por las calles vacías, camino de Tusitala, regresado y desconfinado del país de los relojes detenidos, momentáneamente rescatado por la bruja buena que duerme en todos los bosques que sueñan los niños, desescalando grises y telediarios, con la tarde amenazando lluvia y un viejo sin mascarilla cruza de acera, de tiempo, se sitúa fuera de los horarios, se enciende, con exagerada parsimonia, un pitillo.

Iba yo por la tarde vacía de las calles, camino de Tusitala, con puericias de un corazón desfasado al que le han crecido los gusanos de una ilusión acongojada; atravesando la Tierra Media de las caceroladas perpetuas, las edades sin lámparas, sombras, primaveras de Arda; con galáctico, pirático, alienígena paso firme, el cielo enmascarillado, quién lo desenmascarillará, plata o plomo de los azules, ahora, en que el presente muere antes de nacer, en que ya todo es casi pasado, me detengo en el semáforo en rojo para dejar pasar el aire, a lo lejos husmean, cada uno sus incertidumbres, un perro y una chica, pienso en esta alegría pueril, a la que me aferro con tanto afán, de ir a recoger unos libros.

Camino de Tusitala, como un secreto soldado del Señor de las Dos Tierras (estos días estoy leyendo El infinito en un junco de Irene Vallejo, algo más que recomendable), nadie sabría suponerlo siquiera, sobre todo si me ven con esta cara de pasmo en la esquina, rastreo el sueño completo de mi propia Gran Biblioteca de Alejandría, mi íntima recolección de infinitos, de juncos inmarcesibles que contienen las obras completas del tiempo y el absoluto.

Me paro, me entretengo un poco, no quiero agotar tan pronto el paseo que sabe a norte y recuerdos y que, como diría aquél, es tan real que parece mentira. Deshago mis pasos, me detengo sin motivo, se está tan bien, los ojos descubiertos perciben el olor húmedo del aire, ese olor transparente, su fría limpidez, la nariz del aire en mis ojos y yo con mi jaleo de libros y recuerdos, me veo entrando de nuevo en aquella librería en Alemania a donde me llevó mi padre por primera vez. He visto pasar a un padre con su hijo de la mano y los he seguido hasta allí.

Es curioso porque mi padre no era muy lector y en mi familia, exceptuando a mi abuela con la que apenas tuve trato, casi nadie era aficionado a la lectura. No se entiende, por tanto, esa inclinación de mi padre por llevarme a comprar libros, su empeño por enseñarme a leer tan pronto (entre los 2 y los 3 años), pero lo cierto es que aquello resultó definitivo, los dos entrando en una librería, siempre recuerdo la escena en invierno y casi no hay actores, las calles se ensanchan de manera metafísica en mi cabeza, la librería, situada en una plaza donde apenas hay otros edificios, es elegante, con esa sobriedad elegante de los alemanes, toda en maderas nobles, se han excedido un poco acaparando símbolos medievales; una mujer muy silenciosa nos observa mientras (entonces desconocía este verbo que me regalaría Borges unos años inaugurales después), nosotros fatigábamos libros.

Luego, mi padre, claro, murió y tuve que aprender a ir solo a las librerías. Las he buscado siempre, en todos mis viajes, algunos hechos exclusivamente para visitar alguna en concreto. Mi laberinto interior es una sucesión de librerías visitadas que lleva a aquella primera librería de mi infancia, a la mano de mi padre, mi ónfalo.

Vuelvo a Tusitala, la librería de mi amigo Agustín, tras estos meses de encierro, a por unos libros, a por un poco de consuelo. Hay entre los libreros un halo que les es propio, un algo indefinido que se sitúa entre la bondad, el romanticismo, el civismo, el idealismo, no sé, pero hay que ser de otra pasta, de una gran heroicidad para hacer ese trabajo con tanta entrega, con tanto amor por el oficio (oficio sagrado lo ha llamado el otro día Alberto Manguel en un artículo), con todo prácticamente en contra.

Miro un poco los libros por encima, sin mucho aleteo y recojo los que había encargado. A través de mi mascarilla aspiro con nostalgia, todo lo hondo que puedo, la quietud sosegada de los libros en sus estantes. Alguno me mira con esa fijeza sabia de quien adivina lo que estás pensando. Me despido de Agustín hasta otro día. Todavía hoy me sigue pareciendo increíble su naturalidad, esa despreocupada tranquilidad, sin haberse dado nunca la más mínima importancia ante el hecho de llevar, en uno de sus bolsillos, la llave con que abre la puerta de todos los laberintos, como si fuese la cosa más normal del mundo. 

Finalistas y ganador del Certamen de Microrrelatos 2020

¡Ya tenemos los 3 textos finalistas y el ganador del Certamen de Microrrelatos! La librería Tusitala, en colaboración con el Ayuntamiento de Badajoz y Cadena SER Extremadura, organiza el Certamen de Microrrelatos “Día del Libro 2020, homenaje a Quintín Montero”, con un premio de 100 euros a gastar en la librería.

Se han presentado un total de 24 relatos, ¡muchísimas gracias a quienes habéis participado! Del conjunto de relatos presentados hemos seleccionado 3 finalistas, entre los cuales está el texto ganador que se dio a conocer el 23 de julio, fecha escogida por el gremio de libreros como celebración alternativa y presencial para el Día del Libro.

Os pedimos disculpas por el retraso a la hora de anunciar los finalistas, y por la imposibilidad de celebrar la entrega del premio el 23 de abril, como estaba previsto inicialmente.

Estos son los 3 relatos finalistas, resultando ganador el texto titulado
Amor de raíz, de Javier Sachez García:

Fermentada, por Gonzalo Esteban Calderón Mendoza

Se dirigió a él con premura. Dígame usted, vecina, si el licor de yerbas ese, el de la botella de fino cuello, sirve para bajar la hipocresía. O para pasar la soberbia, asienta, por favor… La soberbia mascada de los enciclopédicos disfraces de mesías de aulario, de talentosos poetas. ¿Sabe usted, vecina? ¿Sabe usted que, cruzando el charco, hay quienes extrañando vuelven durmientes a sus rastrojos? Si pudiera verme, vecina; escucharme este callado estruendo que funde las vocales. Ojalá frente a usted, vecina… Ojalá en el ojo del trópico, soñando que el sueño no lo hace quien duerme, sino quien no.

Amor de raíz, por Javier Sachez García

Se dirigió a él con premura y acarició sus pálidas mejillas, heladas debido al frío que reinaba en el taller. Era su hijo y sentía por él un amor poderoso, radical. El hombre aproximó su cara al muchacho y le preguntó.

— ¿Me quieres?

El chico pestañeó dos veces para decir que sí y, entonces, su padre sonrió. Después de nueve meses de espera y trabajos, por fin tenía a su hijo delante de sus narices y podía comunicarse con él a través de un sistema sencillo. El crío permanecía inmóvil tumbado sobre la mesa y el padre, armado con martillo y cincel, observaba aquel cuerpo delgado pero recio, como un roble. Los ojillos almendrados, el pelo enramado y la boquita de piñón italiano. El padre acercó su rostro de nuevo y otra vez le preguntó al hijo:

– ¿Me quieres, de verdad?

El niño de palo, sin inmutarse, volvió a parpadear dos veces y su nariz entonces se alargó impunemente, como rama que brota.

Deconstrucción de Alice, por Ana Moríñigo Ramos

Se dirigió a él con premura, la decisión estaba tomada y solo podía imaginar cómo sería el reencuentro. Su sonrisa enamorada tenía su divertido reflejo en la invisibilidad minina de Cheshire, y eso no le daba buena espina. En efecto, nada salió como esperaba…empezó a llorar, y esta vez no hubo un mar de lágrimas que la salvaran de su propia desesperación. El agujero seguía oscuro, y el tic tac del reloj olvidado por el conejo blanco se detuvo. Ya no había prisa, solo la triste calma de saber que él no la amaba. No jugó bien sus cartas y la reina ganó el duelo…eran demasiados corazones para tan loco sombrerero.

Descubrimiento del continente Luis Sáez

Una reseña de Carlos Reymán Güera para Librería Tusitala

El siglo XX como continente fracturado, la deriva continental de un tiempo colisionando entre sí, placas tectónicas deslizándose hacia la bruma de la memoria, contornos difusos de una pangea improbable disuelta en lejanías, sedimentos de masas de tierra que se depositan sobre este lado del hoy y conforman ese amplio horizonte de hechos comprobados al que han dado en llamar olvido. Los primeros días del confinamiento puse sobre mi mesa tres libros de Luis Sáez Delgado: Animales melancólicos, Un duelo privado y Descubrimiento del continente negro; y me dispuse a cruzar toda esa geografía inexplorada que se abría ante mí con la sola promesa de lo desconocido.

Las cosas hay que hacerlas bien. Si de estar encerrado se trata no hay como hacerlo entre libros, con libros, en libros… y dejar que pase lo inesperado, como por ejemplo me ha pasado a mí, que he descubierto un continente literario entero para mí solo (que, por supuesto, quiero compartir con vosotros), entre estas cuatro paredes que vagan en su día sin fecha, balanceándose en una quietud inquietante de silencios que a veces espanta las caceroladas, pájaros de mal agüero, y otras los aplausos, único momento en que hay que dejar de leer.

No sabría decir si a Luis Sáez le ha salido sin querer, o ha sido completamente deliberado, buscado de una forma bien estudiada, una trilogía fascinada y fascinante de casi todo el siglo XX, lo que va desde sus inicios hasta la caída del muro de Berlín, momento en que la Historia deja de escribirse, los continentes se repliegan sobre sí mismos reinventándose en furibundas sociedades neoliberales, réplicas capitalistas de un sistema que ha contagiado al mundo.

En el comienzo del siglo pasado Extremadura siente nostalgia de una Arcadia inexistente, producto del anhelo de lo que nunca se tuvo y cuya invención altera el ánimo de una gran cantidad de escritores extremeños que se entregan, con cierto regusto de victimismo orgulloso, a la melancolía regionalista. Luis Sáez, nuestro Alfred Wegener, pone todos los apuntes de su trabajo de campo a disposición de un magnífico ensayo en el que los fragmentos, las lecturas, las oportunas aclaraciones, los inestimables puntos de vista del autor, van concordando más que una tesis una mirada, la novela de una mirada rebosante de ternura, por decirlo de manera galdosiana, de misericordia, de absoluta misericordia hacia todas aquellas criaturas extraviadas, fatalmente letraheridas.

Toda esa emoción equivocada, que en otras latitudes tuvo distintas consecuencias, de Animales melancólicos (Los libros del oeste), no podía más que desembocar, en el siguiente tercio del siglo, en nuestra nunca suficientemente subrayada como terrible Guerra Civil, a pesar del empeño de algunos por reconvertirla en otra Arcadia imposible (¡ay, la épica de los discursos y los discursos de la épica!).

Un duelo privado, subtitulado Notas sobre el exilio como literatura de viajes (Editora regional de Extremadura), prácticamente un compendio de géneros literarios que se confunden, se mezclan y entremezclan creándose y recreándose, que tiene mucho de esos libros sobre libros y escritores que tanto le gusta escribir a Enrique Vila-Matas, pero con una voz narrativa muy distinta, novela de voces, graves, serias, que entre todas ellas suman una sola voz de dolor, el dolor de la pérdida.

Pasando por los nacionalismos periféricos y sus cantores, siguiendo la escritura apasionada de rabia de quienes perdieron la patria en la guerra, Luis Sáez no suelta el hilo del tiempo en el que vibra el siglo XX y continúa su indagación, su exploración, la profunda aventura que supone siempre todo intento de comprender, y retoma su cámara particular donde finalizó la secuencia anterior, en el momento en que comienza la década de los cincuenta y el mundo todavía conservaba una cierta inocencia, se aferraba a algo parecido a la esperanza.

Descubrimiento del continente negro (de la luna libros, colección Lunas de oriente, relatos), es ya el libro de un maestro absoluto de la fabulación, de un escritor dueño de un estilo propio preciso, claro, bien definido, con una enorme capacidad para maniobrar en el movedizo terreno de las erudiciones varias, seleccionando con buena mano los detalles, datos jugosos y representativos, como puntos sueltos sin numerar que tiene que unir el lector para construir/reconstruir una historia, la historia oculta tras la Historia, la Historia encerrada en una historia que habla de la verdad de un tiempo, de la mentira de la verdad de un tiempo, del tiempo de la mentira de la verdad.

Ahora en unos días volveremos a las calles tímidamente, o quizá no tanto. Habrá que volver a las ferreterías y a los establecimientos para el arreglo de calzados. Quemaremos fases y desfases; dará gusto volver a vernos, volver a conocernos. No se os olvide pasaros por las librerías, sobre todo por la de Tusitala, siempre con cita previa, desde luego. Comprad libros, llevaos mundos, geografías, vidas, continentes, como estos de Luis Sáez Delgado que explican todo un tiempo que aún hoy produce una gran perplejidad, y que a su vez explican el ahora.

Carlos Reymán Güera          

Cuentacuentos online

Érase una vez una librería llamada Tusitala, donde se celebraban cuentacuentos los sábados a mediodía… como ahora no es posible vernos en la librería, ¡os ofrecemos cuentacuentos online! Cada sábado a las 12:00 vamos a programar el estreno de un cuentacuentos de nuestra querida colaboradora Ana Moríñigo.

Comenzamos el sábado 4 de abril con el cuento Moustache, que Ana nos cuenta en compañía de su divertido gato Lunátiko. Os invitamos a ver este cuento y los siguientes en este enlace: https://www.facebook.com/libreriatusitala/videos